Zarch : journal of interdisciplinary studies in architecture and urbanism
Zaragoza : Universidad de Zaragoza
Semestral / 2013- / ISSN 2341-0531
Electrónica. Abierta. Online. Acceso al recurso electrónico:
http://arquitectura.unizar.es/zarch/index.php/es/ Arquitectura -- Publicaciones periódicas electrónicas. Urbanismo -- Publicaciones periódicas electrónicas Publicaciones periódicas electrónicas de acceso gratuito Nº 1 (Diciembre 2013). Ejemplar dedicado a "Las trazas del lugar"
TEXTO COMPLETO | UZA · Zarch http://arquitectura.unizar.es/zarch/index.php/es/numeros/numero-01
La
revista Zarch, es una iniciativa de la Unidad Departamental de
Arquitectura de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la
Universidad de Zaragoza. Se trata de una publicación académica de
periodicidad semestral, editada en formato digital y en papel, encargada
de presentar, alrededor de sucesivos temas monográficos, trabajos de
investigación originales no difundidos anteriormente en otras revistas,
libros, congresos, seminarios y similares. Tiene por principal objeto
hacer públicos trabajos de investigación en Arquitectura y Urbanismo
para compartirlos y debatir sobre ellos. Está dirigida a un amplio
público académico y profesional: arquitectos e ingenieros, estudiantes e
investigadores de la Arquitectura, el Urbanismo y la Ingeniería, y a
quienes se interesan por sus proyectos y construcciones: filósofos,
historiadores, críticos y teóricos del arte, la arquitectura y las
ciencias humanas, junto a escritores, sociólogos, antropólogos y
geógrafos.
Presentación
Javier Monclús · Director del Departamento de Arquitectura. Universidad de Zaragoza
La
publicación de “Zarch. Journal of interdisciplinary studies in
Architecture and Urbanism” requiere una mínima justificación. En un
momento en el que la arquitectura y el urbanismo están experimentando
cambios sustanciales con la correspondiente reconversión de la
naturaleza de la actividad profesional e investigadora, resulta un tanto
paradójica la proliferación de publicaciones académicas, a veces con
formatos y enfoques tradicionales.
Es
obvio que una de las tareas de la Universidad es la investigación y la
difusión de los resultados mediante revistas que aspiran a ser
reconocidas por las instituciones evaluadoras. Y que cada universidad o
Escuela de Arquitectura necesita generar aportaciones que deben
difundirse adecuadamente, como forma de dar salida a los trabajos que
producen investigadores y profesionales, lógicamente, en respuesta a las
demandas de la sociedad. Pero es también evidente que existen riesgos
de "sobredosis" precisamente cuando algunos advierten de una creciente
confusión en la "sociedad de la desinformación y el desconocimiento"
(Daniel Innerarity).
Conscientes
de esa necesidad y los riesgos que comporta una iniciativa como ésta,
es una satisfacción presentar la revista Zarch, como fruto de un trabajo
colectivo, con colaboradores de distintas áreas de conocimiento y
procedencias geográficas, liderado por nuestra unidad departamental de
Arquitectura, en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la
Universidad de Zaragoza, y vinculada al grupo de investigación PUPC
(Paisajes Urbanos y Proyecto Contemporáneo).
Zarch
adopta una doble perspectiva. En primer lugar, una visión global, es
decir, internacional, aunque con base principal en nuestra universidad y
en el ámbito hispano y europeo. Lo cual implica asumir que hoy gran
parte de las aportaciones que interesan se publican en inglés, aunque
ello nos parece compatible con una atención especial a las lenguas
latinas, no sólo español sino también francés, italiano, portugués y
otras. En segundo lugar, una aproximación interdisciplinar, transversal,
con visiones integradoras, a partir del campo de la arquitectura, pero
abriéndose a otras disciplinas, de acuerdo con los cambiantes límites y
situaciones que hoy caracterizan al campo de la arquitectura y los
estudios urbanos. Lo que lleva a la aceptación de aportaciones de
disciplinas próximas, desde las ciencias sociales a las visiones
técnicas, con la lógica condición de la calidad científica de las
aportaciones, previamente evaluadas por un sistema riguroso de
arbitraje. El asesoramiento del Consejo Científico de la revista
garantiza, en cualquier caso, el rigor y la atención a los enfoques y
metodologías más innovadores en nuestro campo.
Se trata de estimular
el debate y no sólo de publicar por publicar. Lo que nos mueve es la
necesidad de potenciar un instrumento que favorezca el intercambio de
ideas, experiencias e información, es decir, tratando de avanzar hacia
una verdadera plataforma de debate sobre los problemas y las
oportunidades que hoy se plantean en el mundo de la arquitectura y el
urbanismo.
Las trazas del lugar. Introducción
Michel
Tournier distingue entre los escritores que encuentran su inspiración
en la geografía y aquellos que la hallan en la historia. Para él, en
Francia por ejemplo, Dumas habría sido el escritor de la historia y
Verne el de la geografía. Lo cierto es que, vertidas sus imaginadas
aventuras sobre un mismo papel –territorio neutro y uniforme, sin
accidentes–, ambas, la inspiración geográfica y la histórica, lucen
incólumes. Esta apreciación de Tournier resulta particularmente
sugerente referida a los pintores: los paisajistas estarían sin duda al
lado de la geografía, mientras que aquellos que reflejaran aconteceres
pasados dignos de memoria, públicos o privados, lo estarían de la
historia. Tampoco resultaría difícil extrapolarla al cine o a la
fotografía. Sin embargo, si intentáramos realizar esta distinción entre
los arquitectos, quizás no sería tan sencillo. Es cierto que
encontraríamos tantos arquitectos alineados con las reivindicaciones de
Gregotti en El territorio de la arquitectura como partidarios de
instrumentalizar la historia, como hace Venturi en su coetáneo
Complejidad y contradicción. Pero unos y otros, al pretender proyectar
sus ideas y pareceres, se tendrían que fajar con un accidentado campo de
batalla previo y común a todos: aquel lugar donde erigir cuanto
hubieran imaginado o investigado. De hecho, sólo considerándolo
inmanente a la arquitectura, no sólo no diluirían sus principios en la
confrontación, sino que acabarían descubriendo en ese lugar la razón
primera de sus propuestas.
Sea
cual fuere el origen de la Arquitectura, adoptando cualquiera de los que
la historia propone, observamos que a menudo las primeras decisiones
surgen como respuesta específica a un determinado lugar. En la medida en
que la arquitectura satisface una necesidad, no cabe pensar en ella sin
remitirnos a un espacio concreto como necesaria réplica. Y sea cual sea
la teoría de arquitectura que queramos aplicar, ésta quedará
mediatizada por el lugar donde pretenda aplicarse. Si las ideas y el
ingenio sobrevuelan de un lado a otro, son los lugares y sus concretos
requerimientos los que fijan las primeras reglas de conciliación con la
realidad. Unas veces se tratará de parajes urbanos con sus ordenanzas y
normativas, otras de entornos más naturales que impondrán protocolos
diferentes. Incluso habrá lugares mentales, circunscritos a
ensimismamientos propios o colectivos. Y también representaciones de
todos ellos, inevitables reflejos de la interpretación que toda lectura
exige. Cualquier plan, por muy radical que sea, mantendrá alguna
continuidad con el lugar preexistente, como sostenía Lynch en
Planificación del sitio.
No cabe
pensar en arquitecturas en tierra de nadie, por mucho que varíe la
escala de las que consideremos. Si nos remitimos a diagramas teóricos de
construcción de la ciudad, siempre esperamos que hayan sido aplicados,
interesados por su razonabilidad última. Si repasamos los dibujos de
edificios sancionados como iconos por la historia de la arquitectura, no
dejamos nunca de advertir cuánto condicionan su imagen la forma del
solar, su situación, la contigüidad de un río, los vientos dominantes en
la zona... Barrières y “estribanubes”, antes que nada, son puertas para
ciudades concretas. Nos explicamos las decisiones constructivas por la
proximidad de unas canteras o la pertenencia a una región de arcillas.
En la obra de un mismo arquitecto, valoramos el mismo agujero que supone
la imprescindible chimenea para una determinada geografía convertido en
óculo favorecedor de ventilaciones cruzadas en la contraria, en
respuesta a exigencias medioambientales. Si consideramos malabarista la
repetición escalar de la forma de una casa privada para convertirla en
una casa de la música, sólo lo será por haber atendido a cuanto el
segundo lugar requería. Si tratamos de reconstruir en otra ciudad algún
pabellón efímero, ayudados por su modular sistema constructivo, siempre
acabaremos descubriendo que el nuevo emplazamiento elegido no lo acoge
con la comodidad con que lo hacía el primero. Sabemos también que el
taller de muchos artistas acaba siendo la mejor explicación de su obra.
Es fácil concluir, por tanto, cuánto se debe la arquitectura al lugar en
que se asienta y enraíza, aunque no siempre haya sido así en un mundo
de oscilante sensibilidad. Recordemos que, frente a la consideración que
tantas veces hizo el Movimiento Moderno del lugar como mero fondo para
sus cuidadas figuras, surgió la inequívoca reclamación de una
arquitectura integrada en el paisaje más que aislada como objeto dentro
de él. O cómo la torcida preocupación lingüística por la historia que el
posmodernismo propició quedó enderezada por numerosos regionalismos
críticos, inherentes a sus correspondientes geografías. Incluso la
indudable atención que hemos recuperado acontece hoy tras la
predominante atención de hace una veintena de años hacia los no lugares.
Decimos que el lugar precede al
proyecto; que sus condiciones físicas son anteriores a cualquier
historia que podamos pergeñar al respecto, y que asume legitimidad desde
la importancia que adquiere su necesaria existencia. Pero también
podemos defender que el proyecto arquitectónico acaba produciendo el
lugar que parece tener destinado, que quizás no sea más que su
construcción. Los proyectos arquitectónicos son mecanismos para
construir el efecto del lugar, un efecto que presumiblemente los
precede. Si la arquitectura habla a través del lugar y del lugar sobre
el que surge, su construcción acaba convirtiéndose en el lugar de la
historia. Cometido principal del arquitecto, en realidad, será proyectar
y diseñar lugares. Hoy más que nunca, zarandeados más que mecidos por
los embates de la globalidad, lo particular y específico han recuperado
su incuestionable valor.
Por
eso, como nunca antes, tiene sentido la suma de visiones y pareceres. De
urbanistas y arquitectos, ingenieros y geógrafos, antropólogos y
sociólogos, de gigantes a hombros de gigantes. Ortega utilizó el ejemplo
de un velatorio, con la mujer, los hijos, el sacerdote, el albacea, el
propio médico acompañando todos al difunto en sus últimos momentos, para
explicar cómo cada uno de nosotros, enfrentados a un mismo hecho,
valoramos y descubrimos perspectivas bien distintas con expectativas
diferentes. Por eso, y así lo apreciamos y disfrutamos, ante un mismo
lugar no sólo caben alternativas distintas, sino que sabemos que
cualquiera de nuestras disciplinas leerá y extraerá aspectos y
cuestiones que incluso pasen desapercibidas para las demás.
Dedicamos
este primer número de la revista, animados por el afán sumatorio y
poliédrico que pretende inspirarla, al rastrear trazas en lugares
diversos, tanto da que las entendamos como dibujos que faciliten
fábricas, como planes para realizar un fin, como invenciones, arbitrios y
recursos, como modos, apariencias o figuras de algo, como huellas y
vestigios, como intersecciones de líneas con un plano determinado.
Puesto que queremos que su enunciada interdisciplinariedad “ensanche el
campo” y no “achique espacios”, pensamos que cabrán dispares
valoraciones que atiendan, por ejemplo, entre tantísimas más, al paisaje
como un laboratorio de transformaciones, a la vivienda como programa de
construcción de la ciudad y su espacio público, a la capacidad de la
ingeniería de la arquitectura para significar lugares. En definitiva,
puesto que no podemos ni debemos renunciar a él, que sirva el
protagonismo del lugar en la arquitectura, adquirido y ponderado desde
tantas ópticas diferentes, para convocar y aglutinar a estudiosos e
investigadores alrededor de nuestra revista.
SUMARIO Introducción
PAISAJES Paisajes transgénicos / Alvaro Domingues
Escrito en el lugar. Los valores intangibles del paisaje / Miriam García
Integración paisajística de espacios viarios: una visión multidimensional / Francisco José Rodríguez Motril
Las ciudades genéricas chinas y sus futuros urbanos / Sunnie Sing-Yeung Lau, Paula González Martínez
¿Pueden los patios hacer ciudad? Las huellas de TPA en Brasil y Venezuela / Carola Barrios
Tras las huellas de la descontextualización de la arquitectura y el paisaje urbano / Amparo Bernal López-Sanvicente
Mirar el lugar, construir el paisaje: estrategias proyectuales en el paisaje español del siglo XX / María Antón Barco
Oteiza y la construcción del Paisaje: intervenciones desde la arquitectura en los años 50 / Emma López-Bahut
La Plaza del Tenis: un lugar autobiográfico / Mario Sangalli Uggeri
El
análisis de la traza mediante Space Syntax. Evolución de la
accesibilidad configuracional de las ciudades históricas de Toledo y
Alcalá de Henares / Mayte Arnáiz, Borja Ruiz-Apilánez y José María de
Ureña
La valorización de la arquitectura vernácula. Claves históricas para el discurso actual / Juan Antonio García-Esparza
TECNOLOGÍAS CaixaForum Zaragoza / Carme Pinós y Robert Brufau
Octubre de 1929, un paseo por los cielos / Ramón Pico Valimaña
De-un-lugar-a-otro:
Nada es, de esta manera, dado por pasado. El Monasterio de Santa María
de las Cuevas de Sevilla / Marta García de Casasola y José Ramón Moreno
TEORÍAS Observaciones elementales sobre el lugar / Massimo Fortis
Estaciones / Ángel Martínez García-Posada
La nostalgia del lugar. Sobre las relaciones de la arquitectura con el lugar donde se asienta / Santiago de Molina
La fotografía en el viaje de arquitectura: Margaret Michaelis y el GATEPAC. Grecia y la URSS / Javier López Rivera
Las tramas del lugar. De las tramas desveladas a las tramas impuestas / Alejandro Gómez García
Otras arquitecturas anticipadas. Un recorrido por el subsuelo, suelo y cielo de Nueva York / María Fernanda Carrascal Pérez
Cuando “el lugar” son las aulas / Ángel Verdasco Novalvos
Divorcio a la italiana: sobre los conceptos de lugar e historia en un proyecto de Ignazio Gardella / Orsina Simona Pierini
La memoria del lugar: Kolumba Kunstmuseum / José Antonio Alfaro Lera
La abstracción del lugar. Objetivación del entorno en dos casas de Eileen Gray / María Pura Moreno
El patio como lugar. Herencia y contemporaneidad de la Casa Huarte / Pablo Olalquiaga Bescós
MISCELÁNEA Conversación con Rafael Moneo / Carmen Díez Medina
El concurso de ideas de 1969 para la remodelación urbanística del centro antiguo de Zaragoza / Elena Martínez Litago
Un moderno ignorado: Luis Lacasa / Daniel Zarza
Reseñas ENLACES
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